PedaResi Sport | Precursores Inteligencia Emocional y su conexión con el Deporte
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Precursores Inteligencia Emocional y su conexión con el Deporte

Precursores Inteligencia Emocional y su conexión con el Deporte

Para empezar vamos a ver quiénes fueron los precursores de la inteligencia emocional, principalmente fueron cinco, que los podemos ver en la infografía que tenemos a continuación.

Fue entonces Daniel Goleman, el mayor precursor de la inteligencia emocional, a partir del libro que escribió en el 1995, con el que popularizó este concepto. 

Una vez puestos en contexto, pasamos a definir la inteligencia emocional. Daniel Goleman la define como la capacidad que tienen las personas para conocer y controlar sus emociones y las de los demás. En el caso de los deportistas es importante que conozcan sus emociones y cómo controlarlas y por consiguiente las de los demás, de esta manera estarán más concentrados en la modalidad deportiva que desarrollen y con menos distracciones, para ello vamos a conocer los componentes de la inteligencia emocional, que los deportistas pueden usar como herramientas para el desarrollo de su competencia emocional. Son cinco componentes: autoconocimiento, autorregulación, motivación, empatía y habilidades sociales.

Vamos a comenzar definiendo el autoconocimiento, como su propio nombre indica es conocerse a uno mismo, esto se hace por medio de un proceso psicológico de introspección, es decir, de mirar hacia dentro. Esto nos ayudará a conocer nuestras emociones y cómo gestionarlas. Saber cómo somos nos ayuda a saber qué es lo que queremos en nuestra vida tanto en los objetivos laborales, como en nuestra vida cotidiana. El primer paso para convertirse en una persona emocionalmente inteligente es conocerse. Una manera de conocer como eres es realizar un diario emocional, en el que cuentes cómo te sientes y tomar conciencia de ello. 

Es por ello que los deportistas para desarrollar su competencia emocional deben empezar por conocerse a uno mismo, y esto lo pueden hacer por medio de la observación y tomando conciencia de la emoción que sienten en un determinado momento, como por ejemplo, en un partido de fútbol el equipo visitante gana al equipo local, esto le produce al jugador desánimo. 

Ahora pasamos a la autorregulación, esta es la capacidad de control que tienes sobre ti mismo para controlarte en diferentes situaciones y deseos que se te presenten en la vida. Cuando queremos algo, por ejemplo, un helado, el cerebro genera dopamina que nos hace sentir bien, por lo tanto la respuesta de nuestro cerebro es que se estresa y quiere el helado inmediatamente. Ante esta situación, los neurólogos nos recomiendan enfocarnos en lo que deseamos, y de esta manera reduciremos la respuesta estresante del cerebro. Te dices a ti mismo “vale, quiero un helado, pero dentro de 10 minutos” y esa es la respuesta adecuada, en estos minutos haz algo que te divierta, como leer, escuchar música, pasear, etc.

En el caso de los deportistas el hecho de perder un partido, no conseguir sus objetivos marcados o tener una discusión con un jugador del equipo contrario puede desembocar en ira y pagarlo con las personas de tu entorno. El deportista una vez tome conciencia de que emoción le produce una determinada situación puede pasar a llegar a controlarla para que no se le vaya de las manos.

Hablamos ahora de la motivación, esta es la acción y efecto de motivar. Esto provoca la realización o no de una acción. Si una persona está realmente motivada a hacer algo, esta persona lo hará de mejor manera y los beneficios serán mayores y de mejor calidad, si, por el contrario, una persona no está lo suficientemente motivada, lo hará con desgana y quizás los beneficios sean menores y de peor calidad. Debemos tener en cuenta que, para tener motivación, hay que empezar por tener conciencia de uno mismo.

Una vez que los deportistas se conocen a sí mismos y saben controlar las situaciones que les hacían perder los papeles, pasamos a hablar de la motivación. Es importante que por parte de los entrenadores, monitores y asesores los deportistas reciban apoyo y motivación, de esta manera desarrollarán su modalidad deportiva de la mejor manera posible y con buena actitud, mientras que si no se encuentran lo suficientemente motivados jugarán con desgana y esto puede desembocar incluso en tener lesiones.

Pasamos a definir la empatía, que es la intención de comprender los sentimientos y emociones, de forma objetiva y racional de lo que siente la otra persona. La empatía está relacionada con el altruismo, este es el amor y preocupación por los demás. Una persona que es empática se caracteriza por tener la capacidad de ponerse en el lugar de las otras personas, el saber escuchar activamente a los demás. La empatía es lo opuesto de antipatía, ya que el contacto con la otra persona genera placer, alegría y satisfacción. La empatía es una actitud positiva que permite establecer buenas relaciones con los demás, generando así una mejor convivencia.

Los deportistas deben empatizar no sólo con su equipo sino que, también con el equipo contrario, porque no saben si el día de mañana ellos pueden pasar por la misma situación. Somos personas y no todos los días pueden ser buenos, es por ello que cuando los deportistas pasan por situaciones difíciles necesitan el apoyo de su entorno. 

Y para terminar, la última competencia son las habilidades sociales. En la vida es importante tener adquiridas unas buenas habilidades sociales, por ejemplo, a la hora de vender un producto, para relacionarte con las personas: con tus amigos, con tu pareja, con tus hijos, etc. En situaciones de conflicto las personas tenemos distintos puntos de vista, y por regla general las personas se suelen dividir en tres estilos:

  1. Estilo pasivo: la forma de actuar de las personas es no mirar a los ojos, tienen un volumen de voz bajo, hay muchos silencios, no sabe qué decir o cómo decirlo, tiene inseguridad, etc; son personas que tienen un punto de vista pero dejan que la otra persona gane. Tienden a reprimir las emociones.
  2. Estilo agresivo: la forma de actuar de las personas es que tienen un volumen de voz elevado, tienen un contacto directo con la mirada, solo su opinión importa, sienten que si no se comportan de esta forma son excesivamente vulnerables y no les gusta que las cosas no salgan como ellos quieren.
  3. Estilo asertivo: la forma de actuar es tener un habla fluida, seguridad en sí misma y estar en un estado de relajación.

Tener habilidades sociales desarrolladas es esencial tanto para la modalidad deportiva que se desarrolle como para la vida cotidiana. Es el estilo más acertado para comunicar algo con lo que no estamos de acuerdo es el estilo asertivo, en el que se puede tener un diálogo con la otra persona y solucionar el problema de la mejor manera posible. Por ejemplo, en multitud de ocasiones hemos podido ver en la televisión como en un partido de fútbol por una falta de tarjeta amarilla, dos jugadores adoptan un estilo agresivo y hay jugadores que ni siquiera se meten y adoptan un estilo pasivo.

Ahora que ya conocemos que es la inteligencia emocional y los componentes por los que está formada, conoceremos también las diferentes dimensiones que tienen las personas que nos cuenta Olga Cañizares. Son cuatro dimensiones:

  • Una dimensión espiritual: de esta se han encargado de cumplirla a lo largo de los años las religiones
  • Una dimensión mental: es la mente racional de la que hablamos anteriormente, la que se ha desarrollado a partir de nuestras culturas. 
  • Una dimensión corporal: esta nos dice cómo nuestro cuerpo es capaz de darnos información, por cómo nos cuidemos, la alimentación que llevamos a cabo, etc. 
  • Una dimensión emocional: es la menos entrenada, cualquier persona que la tuviera desarrollada era señal de debilidad, pero se ha comprobado cómo las emociones influyen en nuestra toma de decisiones. 

Y os preguntareis, ¿se puede aprender la inteligencia emocional? La respuesta es sí.  La competencia emocional es una habilidad que podemos adquirir, trabajando en ella y vamos a ver las seis claves que nos da Olga Cañizares, para desarrollar nuestra inteligencia emocional:

  • Observación:  esta es, examinar con atención para detectar y asimilar nuestra realidad. ¿Qué tenemos que observar? tus emociones y sentimientos, tus pensamientos, tus comportamientos, tus creencias, tus valores y tus necesidades. Cuando seamos capaces de observar todo esto, empezaremos a desarrollar nuestra Inteligencia Emocional.

Para esto nos recomienda un ejercicio: Imagina que estás en el cine, estás tú solo o sola en el patio de butacas, empieza la película, en la que el protagonista eres tú, y analizas momentos y decides que hacer para mejorar, esto te ayuda a buscar otras soluciones.

  1. La participación en tu vida es una actitud para intervenir en sucesos, actividades, hechos.
  2. La disciplina es la actitud para llevar a cabo un conjunto de pautas y comportamientos de manera constante con el fin de conseguir estabilidad para alcanzar un objetivo.
  3. El compromiso es la decisión de cumplir lo que nos hemos prometido. Estaremos influyendo ya que nuestra actitud será coherente, de confianza, de responsabilidad y honestidad.
  4. La honestidad es la capacidad de actuar de acuerdo con cómo se piensa y se siente respetando las normas aceptadas. Generamos un hilo conductor entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.
  5. La ecología es una actitud de interacción basada en el respeto y en la observación de las necesidades del otro. Esta clave tiene un vínculo con la honestidad. No debemos reprimir nuestras emociones o lo que sentimos, debemos comunicárselo a los demás.

En este artículo hemos definido que es la inteligencia emocional y los componentes de la misma y podemos afirmar que se puede trabajar para conseguir una competencia emocional, a través de claves como de las que nos habla Olga Cañizares, con constancia y fuerza de voluntad podemos conseguir lo que nos propongamos. Podemos aplicarlo a nuestra vida cotidiana, a nuestro trabajo y a nuestra modalidad deportiva. Para terminar os dejo esta frase del psicólogo Albert Ellis, creador de la terapia racional emotiva, habla de este modo acerca de las potencialidades humanas y nuestra capacidad para adaptarnos a las situaciones.

“Toda persona tiene capacidad para cambiarse a sí misma”

 

AUTORA MARÁ GARCÍA (FORMANDO EN EMOCIONES) 

 

Referencias

pedaresisport
info@pedaresisport.es
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