PedaResi Sport | La Actitud marca la diferencia
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La Actitud marca la diferencia

La Actitud marca la diferencia

Durante mi carrera deportiva he podido vivenciar circunstancias, momentos, actitudes que en ese momento las normalizaba. Mientras va pasando el tiempo, te haces mayor, comprendes cosas que en su momento no le dabas respuesta y simplemente las dejabas pasar como si nada ocurriera.

Tenemos un alto grado de necesidad de causar efecto en algo o en alguien, ya sean por tus acciones, comentarios y, por supuesto, el lenguaje no verbal. Es algo innato que no podemos remediar. Solo habría que analizar con qué fin la causa es sinónimo de beneficio. Según investigaciones el 7 por ciento de la información se atribuye a las palabras, mientras que el 38 por ciento se atribuye a la voz (entonación, proyección, resonancia, tono, etc.) y el 55 por ciento al lenguaje corporal (gestos, posturas, movimiento de los ojos, respiración, etc.). Dando lugar a la conocida “regla 7%-38%-55%”. Con esto quiero reflejar, que no hace falta decir con palabras lo que con gestos o actitudes queremos transmitir. Es muy importante la actitud que disponemos para afrontar cualquier situación. 

Si nos damos cuenta estamos rodeados de personas, momentos, pensamientos, cosas tangibles e intangibles, sentimientos, conocimientos, sabiduría etc… Pero la persona que siempre recordaremos es la que nos marca, la que ha hecho efecto en nuestro corazón y mente. Esa persona que por su actitud marca la diferencia. No estoy hablando de una actitud buena o mala, simplemente de la palabra actitud. 

La actitud es todo en la vida, un 10% lo que te pasa, y un 90% el cómo reaccionas.

Cuando entramos en un bar y nos atiende un camarero o camarera, nos fijamos siempre en sí es simpático o simpática, el cómo nos habla, la amabilidad…no nos fijamos en sus dotes hosteleros. Claro está que todo influye, pero una parte siempre pesa más que la otra. 

Cuando el trato recibido ha sido excelente, saldremos de ese bar con un buen recuerdo sobre él. ¿No os pasa? Como he dicho antes, tendemos a marcar un ápice de recuerdo en alguien o algo. Por eso es tan importante la actitud con la que afrontas las cosas. 

Tras esta breve contextualización  la RAE define la actitud como la manera de estar alguien dispuesto a comportarse u obrar.

Siguiendo a otros autores como Allport, 1935, en Martín-Baró, (1988), considera la actitud como “‘un estado de disposición mental y nerviosa, organizado mediante la experiencia, que ejerce un influjo directivo dinámico en la respuesta del individuo a toda clase de objetos y situaciones”. 

Vamos a extrapolar el concepto de actitud al ámbito deportivo. Todo tiene correlación, da igual el lugar donde lo enfoques. Simplemente es traspasar ese concepto al lugar donde quieres que se halle. Gracias a mi bagaje deportivo he podido observar comportamientos, actitudes en diferentes formas y magnitudes, tanto a niveles psicológicos y pedagógicos impecables como a niveles bastantes mejorables.

Cuando era pequeña, mi nivel de competitividad era máxima y no me gustaba perder de ningún modo. A día de hoy sigo siendo competitiva, pero a niveles mucho menos avanzados, ya que he podido mejorar y darme cuenta lo que realmente merece la pena. Como seguía diciendo, cuando era pequeña, mi actitud ante la derrota o la pérdida de un punto inclusive era bastante nefasta, solo me daba golpes y golpes hasta que vi que la solución no era llorar y frustrarme por la situación. Los agentes externos a mí, veían que mi actitud no era la correcta y me intentaban comunicar lo que sucedía, pero eso no bastó, tuve que caerme mil veces para poder levantarme mil una. Quiero transmitir esta experiencia porque gracias a mi equipo externo y esos momentos soy la persona que soy a día de hoy. 

He aprendido que la actitud ante cualquier reto es la base de todos los problemas. ¿De qué nos sirve pensar o actuar de forma negativa ante un problema? ¿Realmente estar enfadados, decaídos y llorando va a hacer que el problema desaparezca? La respuesta es claramente no. 

Tampoco podemos vivir en un mundo donde todo es de color rosa, hay que ser realistas con lo que uno tiene y ser conscientes de las limitaciones, pero a su vez tenemos que tener presente nuestras fortalezas y virtudes, ya que eso va a hacer que nuestra actitud cambie.

Como profesional del Método Predi, me gustaría dejaros la siguiente herramienta que usamos en PedaResi Sport con nuestros deportistas: 

Ampliación del Foco

Esta herramientas se utiliza para afrontar una problemática y buscar una solución fuera del terreno de juego. Os recomendamos realizarla en un espacio cómodo para vosotros/as donde podéis concentraros. Cierra los ojos, céntrate en ti. Piensa en el problema que quieres solucionar y ve alejando la vista de él para ir buscando soluciones y agentes externos para afrontarlo. 

En mi experiencia personal el 80% de las veces que mi actitud ha sido positiva: alegre, aprendiendo de los fallos, buscando soluciones, pensando que las circunstancias de la pista (sol, viento, lluvia…) también afecta al contrario no solo a mí, he obtenido muy buenos resultados. Hay que replantearse mil cosas dentro de una pista, porque si tu pensamiento es positivo tu actitud, acciones y resultado se verán recompensadas.

Muy fácil decirlo, es cierto, pero todos y todas somos capaces de dar una mejor versión de nosotros mismos, siempre estará en nuestras manos el poder cambiar y afrontar el problema de una forma u otra. Es tu decisión tomarte las cosas de una manera que no influya en tu pensamiento o resultado. 

Tu eres el único o la única que toma las decisiones y puedes iniciar el cambio de tu actitud. 

 

AUTORA NATIVIDAD LÓPEZ
pedaresisport
info@pedaresisport.es
1Comment
  • Alberto P.R.
    Posted at 11:40h, 04 octubre Responder

    Interesante el tema de la actitud, que me ha motivado para hacer mi siguiente comentario a la autora Natividad López.

    En la vida en general, la actitud marca la diferencia, la cuestión es saber si la persona que percibe “tu actitud” sabrá valorar la misma.

    Estoy totalmente de acuerdo, como comentas, con el tema de que cuando entras a un restaurante, según de la manera que te atiendan, te llevarás una opinión u otra, te llevarás un concepto u otro del local, del restaurante, de todo.

    Un camarero simpático tiene mucho más ganado que uno antipático y frío.

    La actitud ante la vida es lo que marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso. Es tan importante la misma, que si no lo controlas puedes perder cosas que amas y deseas, y cuando te das cuenta de tu error, ya es demasiado tarde.

    Me veo reflejado en varios aspectos de este artículo, yo también fui tenista como esta escritora, en mi caso, fui siempre un niño que decían “fijaos en el talento de ese niño”, los demás niños me miraban, los entrenadores se quedaban asombrados, (esto lo digo desde la máxima humildad, pero viene a colación con lo que os quiero contar) yo percibía esa sensación de ser “diferente”, me sentía especial. Daba por hecho ciertas cosas que quizás no debía haberlas dado.
    Recuerdo tener 12 años, jugar el campeonato de Andalucía alevín, Córdoba, las semifinales, yo era el favorito destacado, y resulta que mi rival, era un chico de Sevilla, que nadie conocía pero que había alcanzado esa ronda ganando muy fácil, yo jugué ese partido como siempre, siendo “la estrella” del torneo, y toda la pista llena de gente mirando al chico talentoso que hacia todos los golpes con 12 años, voleas de revés incluidas. Pues bien resulta que el partido se fue a 3 sets, duró casi 3 horas, y acabé perdiendo, incluso recuerdo el marcador: 7/5 6/7 7/6. Cuando perdí no tuve mala sensación, solo que había perdido. Mi entrenador me dijo que no pasaba nada que había sido un partido increíble, muchos halagos por parte de todo el público, supongo, desde el prisma que me da la experiencia actual, que debió ser muy bonito ver a 2 niños de 12 años jugar 3 horas y de esa manera..me emociono un poco al escribir esto, pero es así. Pues resulta, y aquí viene el porqué de contaros está anécdota, el tema de la actitud. Mi padre, siempre ha sido bueno conmigo en general pero en determinadas ocasiones no ha tenido la actitud correcta. Cuando perdí, mi padre se me acercó y me dijo, nunca olvidaré esas palabras, “has perdido..vahhh..no vales nada” y me puso cara de desprecio, se giró y me dio la espalda mientras seguía andando hacia el lado opuesto a mí. Yo se que no lo hizo con mala intención, él simplemente estaba triste por mi derrota, quizás se sintió frustrado al ver que no gané, imagino que le haría muchísima ilusión ver a su pequeño ganar el campeonato de Andalucía alevín, pero el caso que esas palabras supusieron un CLIC en mi cabeza que me duró años, ya que el no percibir en ese momento el apoyo de mi padre, me quitó confianza. Cuando mi entrenador escuchó eso, dijo: “tranquilo Alberto , tu padre no sabe de lo que habla, ha sido un partidazo, no le hagas ni caso”, pero, un niño de 12 años, un padre, siempre se le hace caso a un padre con esa edad.

    Esto lo cuento porque en el artículo, Natividad habla sobre la necesidad de crear impacto en la gente, ya sean por sus acciones o palabras.

    Hay que tener cuidad con lo que se dice y cómo se dice y a quién se dice porque no es lo mismo decirle algo a una persona madura que a alguien en formación, especialmente en temas sensibles y siendo niños.

    Todos tenemos un pasado detrás que nadie conoce. Yo soy una persona, que no me fijo en lo que quizás el resto de la gente sí, y no me considero especial ni mucho menos, solo que, creo que es lo que realmente es importante, me fijo en la persona.

    Cuando conozco a alguien, siempre tengo la “misma actitud”. y siempre me baso en lo mismo: No juzgo. Esa persona que está compartiendo su tiempo contigo, tendrá un pasado que le ha llevado a ser como es, a pensar como piensa y a sentir como siente, y nunca se debe juzgar ni pretender cambiar a nadie.

    Con tu actitud debes intentar dar lo mejor de ti, sin importar lo que la otra persona opine, dejarte de juegos, de “cosas raras” porque lo que importa es la persona.

    Cuando una persona te da su tiempo, te está dando lo más valioso que tiene. El tiempo no se repite. El momento no se volverá a repetir. Yo valoro SIEMPRE eso. Trato de poner toda mi energía y mi mejor versión cuando estoy con alguien, me encanta hacerle sentir bien, soy feliz si esa persona se siente bien, ya que valoro muy positivamente que estemos compartiendo nuestro tiempo.

    Esto me ha llevado a veces a problemas, mal entendidos, etc, pero no me importa porque cuando alguien da lo mejor de sí y aporta todo lo que tiene con la mejor actitud, no es problema tuyo si la otra persona no lo valora como tu esperabas, realmente no es problema de nadie, es la vida. Nunca debes hacer nada esperando algo de la otra persona.

    Esto viene en referencia a la parte del artículo que dice que cuando “perdías tenías una mala actitud” pero que con el tiempo entendiste cómo canalizar tus emociones. No puedo estar más de acuerdo.

    La manera en la que una persona asume cosas que no quiere, que no desea sentir, es lo que marca la diferencia entre lo que correcto y lo incorrecto. Nunca quieres fallar una bola, pero si la fallas qué haces? Revientas la raqueta, a veces lo he hecho, sí, pero no se debe hacer, la raqueta no tiene la culpa, realmente nadie tiene la culpa, hay que aceptar que no siempre se acierta, ni NADAL consigue no fallar nunca.

    Esto puede extrapolarse al amor, para mí la asignatura pendiente de la vida. El amor lo considero algo completamente milagroso. Que 2 personas se gusten con la misma intensidad, que se enamoren poco a poco hasta ser 1. Eso pasa tan poco, que cuando pasa es algo milagroso que llega sin darte cuenta, y de repente un buen día te das cuenta que esa persona que simplemente te hacia gracia y lo pasabas bien, resulta que empiezas a darte cuenta, que quieres verla más, etc. ¿Pero qué sucede cuando no es correspondido? Con qué actitud afrontas que debes dejar marchar a alguien que amas, pero que sabes que no es para ti porque hay cosas que impiden que lo sea? Es culpa tuya? de la otra persona? No es culpa de nadie, es la vida. Es el milagro del amor. Hay personas que marcan la diferencia.

    Textualmente en tu articulo dices: “Tenemos un alto grado de necesidad de causar efecto en algo o en alguien, ya sean por tus acciones, comentarios y, por supuesto, el lenguaje no verbal.” Así es, cuando te gusta alguien, tratas, a veces, de causar tu mejor versión, tratas de influirle en que “hey soy la persona perfecta para ti” Y la manera en que afrontas esos momentos pueden marcar el futuro de una relación, la actitud que tomes, puede dictar sentencia.

    Concluiré diciendo, que como dice la autora es cierto que la actitud marca la diferencia y no debemos quedarnos con lo superficial de las personas, la belleza pasa, es pasajera, de hecho, una persona es “guapa” por fuera de manera temporal, solo tenemos que ver las fotos de nuestros padres cuando tenían 18 años, y ahora con 60 como son, la belleza pasa, lo que no pasa, y es para siempre, es la forma de ser de un apersona y su actitud ante la vida, una vida que no sabemos porqué vivimos, porque nacimos, o porqué moriremos, pero estamos vivos en un mundo donde la gente da importancia a cosas banales a cosas que la TV o los amigos te “dicen” que es importante, y dejamos de lado el disfrutar de momentos con alguien pensando en qué dirán o buscando elementos que justifiquen unas acciones que en el fondo quieres hacer pero no haces por miedo o por motivos equivocados.

    Yo, y prometo que concluyo ya con esto, tengo la manera de afrontar todo de la siguiente manera: Cuando algo te de miedo, cuando tengas inseguridad, cuando no sepas si hacer algo o no por vergüenza, piensa en el futuro. Piensa “dentro de 1 año quien se acuerda” y cuando pienses en 1 año, piensa en dentro de 10 años quién se acuerda. Y luego piensa, dentro de 100 años? Y dentro de 1000 años? Y dentro de 1 millón de años? Y dentro de 1000 millones de años? Ahora me dirás, si bueno 1000 millones de años…y yo te digo, SI!, dentro de 1000 millones de años, seguirá habiendo vida en al tierra, no la veremos obviamente nosrotos, pero la habrá, y realmente crees que le va a importar a alguien lo que hagas en este momento con tu vida? Realmente crees que es importante estar sin hacer algo por el qué dirán? Pero qué dirá quién? Nadie es importante si tú quieres hacer algo. A nadie le importas NADA, salvo a tu madre y a tu padre, y lamentablemente hay personas que ni a ellos. Creo firmemente en la actitud positiva ante la vida, y hacer lo que uno quiera, siempre, sin importar, edad, religión o sexo. La vida es pasajera, y vamos a morir todos, cuanto antes seas plenamente consciente de eso, y de que estamos aquí de paso, más libre serás para hacer lo que quieras y disfrutar de las cosas que te hacen felices, y sacarle el máximo partido a cada situación, y no temas ser intenso, que con el tiempo, esas cosas se agradecen. Así que ten la actitud correcta ante tu vida, no ante la vida, ante TÚ VIDA, solo hay una y la tuya te pertenece.

    Gracias a Natividad López por inspirarme a escribir estas palabras y comentarios.

    Att. Alberto P.R.
    #Odiwmmm

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